Santa Rabia Magazine presenta una selección de poemas del poeta salvadoreño Roger Guzmán (San Salvador,1981). Perteneció al “Taller de poesía de La Casa del Escritor” que impartió el poeta, narrador, músico y periodista Rafael Menjívar Ochoa. Fue cofundador de la Revista Crash de historietas, cofundador de la extinta Editorial Axones y Dendritas, parte del consejo editorial de la Revista Cultura del Ministerio de Cultura de El Salvador mientras la dirigió el poeta Vladimir Amaya y es cofundador de la Editorial Falena. Obra publicada: Un sitio sin lugar (Editorial Equizzero, poesía, 2010), Me ahogo, me ahogo, me ahogo (Proyecto editorial La Chifurnia, poesía, 2015), Óxido, pena y verdugo (Zeugma Editores, poesía, 2016) y ¡Ay ay ay! ¡Uy uy uy! (Proyecto editorial La Chifurnia, poesía, 2017). Los poemas de esta muestra son inéditos y parte de una unidad en proceso titulada “En este agujero innumerable”.


INSACIABLES DE SACIARSE
 
Inmensas de comer hombres las ratas
se escurren entre los cuerpos dejados
a la intemperie gris que nos lapida
y amortaja con frío de desierto
 
Hinchadas de saciarse en mis entrañas
gozosas de agrandarse en mi dolor
indiferentes me muerden me dañan
me hacen añicos pus mierda sudor
 
Inmensas de comer malditas ratas
se tornan nuestro sepulcro viviente
se tornan algo así como un fantasma
vil fantasma que hierve monstruo azogue
de jirones de cloaca un espectro
desenfrenadamente sin hogar
 
 
NO SOMOS ESTRELLAS DE MAR
 
No somos estrellas de mar no somos
ningún tipo de estrella cojeamos
sobre nuestros cuerpos sangrientos sobre
las extremidades de lo perdido
 
No somos estrellas de mar marchamos
como los destellos de la bengala
como la asfixia del hombre que grita
la llamada de su cuerpo al gusano
 
Y si nosotros perdemos un brazo
lo perdemos definitivamente
nada nace del brazo que perdemos
nada renace en su antiguo lugar
 
Porque no somos estrellas de mar
porque nada somos y es evidente
 
 
TAMBIÉN ES HERMOSO
 
Pero también es hermoso el paisaje
de las ruinas del paraíso roto
de los ojos perdidos en el monstruo
de las ratas y moscas al acecho
 
También deslumbra una pila de muertos
dispuesta a la hoguera antes de la lluvia
antes de ser ceniza y no encontrar
un lugar para posar la cabeza
 
También es hermoso el cuerpo que apesta
que se pudre con naturalidad
apestoso de sus últimos gases
pestilente de su último excremento
 
Con los ojos bien abiertos al miedo
con la boca bien abierta al ahogo
 
 
EL ABISMO QUE NOS TRAGA
 
Un astro es arrastrado a sus escombros
en el cansancio de su última lucha
es vuelto presa de perros hambrientos
es convertido en enjambre de moscas
 
Un astro es empujado hacia la hoguera
hacia el infierno del jardín quemado
hacia el paisaje de las tumbas frescas
hacia la nieve de los cuerpos que arden
 
Y ahí estuvieron riéndose los hombres
ahí se masturbaron los cobardes
se regocijaron al ver la carne
que se revolcaba en la combustión
 
Y así se hizo tormenta la ceniza
y así se hizo el abismo que nos traga
 
 
AUTORRETRATO
 
(Basado en dos autorretratos de Denny Romero,
en agradecimiento por hacerme parte de su mundo pictórico)
 
Corre la sangre que me entibia y corre
por estas alas que me quiebran con
la fractura sola sola y fractura
cada vez más grieta más desazón
 
Corre la fractura y finjo una risa
de animal erguido de turbulencia
de montaña de hombres de cementerio
que concibo jardín en mi prisión
 
Me recorre el flujo de los millones
y millones de bestias como yo
y que como yo también han plantado
sofisticadas rutas de crueldad
 
Me recorre esta sangre y me da rostro
un rostro incapaz de decir qué soy
 
…… ENTONCES ay ENTONCES AY entonces
GRITO A LLAMARADAS LA LLAMA MISMA QUE ME QUEMA Y GIME Y EN SU GEMIDO QUEDO TENDIDO COMO UN BANQUETE PARA LAS RATAS
HECHO UN TIRADERO DE CARNES QUE SE DESMORONAN A GRITOS INTERRUMPIDOS
UN MONUMENTO A LA LOCURA DE GRITAR YA UN GRITO QUE NO ES MÍO QUE NO ES MÍO QUE NO LO ES
Y ME CIEGA DE ATESTIGUAR
las saludables raíces de los ataúdes los frutos maduros de los ataúdes y sus
semillas caídas en el suelo fértil y oscurecido por ellas
en el cielo fértil y deseoso de ellas
y la palabra por y más por en el por qué en el por ende en el por allí o por allá o por aquí o por acá o por todos lados
                                          la maldita palabra sin sentido
como cualquier otra maldita palabra
o la ausencia de palabras en la incertidumbre de la existencia misma y la de los otros seres
la existencia misma y la de ese vacío que llamamos universo
la existencia de ese vacío
que parece llamarnos como a un suicida que desea volar y volar y morir en la más plena respiración de lo que existe o creemos que existe
en el más refrescante inhalar de la vida en la plenitud de un regreso a algo tan parecido a la idea que tenemos del hogar
 
AH!!! PERO ALGO PALPITA QUE NO ES UN PÁJARO QUE NO ES UN PÁJARO
AUNQUE SUENE COMO EL CANTO DE APAREO DEL ÚLTIMO PÁJARO DEL MUNDO
ASÍ DE TRISTE Y MELANCÓLICO
ASÍ DE NOSTÁLGICO EN LAS ALTURAS DANDO VUELTAS POR EL CIELO CANSADO DANDO VUELTAS EN BUSCA DE UN ECO QUE TRUENA QUE SE ESCUCHA
Y QUE me hace creer que AÚN EXISTO AUNQUE LA ÚNICA PRUEBA SEA MI ESQUELETO EMPUJADO A LA GUERRA CONTRA TODOS LOS DEMÁS
SERES QUE TAMBIÉN EXISTEN Y que GRITAN
ESA LLAMARADA DE PÁJARO EN EXTINCIÓN
Y ESE HUECO QUE TRUENA ALLÁ LEJOS ALLÁ LEJOS Y ME DESPEDAZA Y ME DESPEDAZA Y ME BAUTIZA
TENUE PUNTO DE LUZ EN EL CIELO O ESTRELLA DE MAR CON SU ESTÚPIDA E ILÓGICA IMAGINACIÓN
QUE NOS EXHORTA Ay QUE NOS EXHORTA
                A QUE GRITEMOS EL corazón en toda la extensión de sus partes
Y En toda la claridad DE LO QUE ES EVIDENTE AY EVIDENTE
PORQUE ES EVIDENTE QUE NO SOMOS MÁS QUE ESTE PAISAJE DE CUERPOS QUE SE DESCOMPONEN Y CUMPLEN SU FUNCIÓN AGRÍCOLA
DE FERTILIZAR EL TERRENO Y PLANTARSE EN NUESTROS CRÁNEOS DESCABEZADOS AY DESCABEZADOS Y CERCADOS
Y ES EVIDENTE AY EVEVIDENTE EVIDENTEMENTE……
Ay evidente
 
Que ESTE ROSTRO es apenas una invención de las alimañas
y que me detenta un cuerpo incapaz de EXPRESAR lo que soy


QUE NO HAY DIOSES NO
 
Aquí no hay dioses ni Virgen María
ni existe plegaria que sirva de algo
los santos son esos hombres perversos
que se masturban pronunciando el fin
 
Y se les puede ver cuando nos gritan
que el mundo se acaba que se ha acabado
que desatamos la rabia de Dios
y nos hará pagar por nuestras faltas
 
Aquí el espanto es el que nos cobija
y nos crea y destruye e imaginamos
como el dios ese que se nos madura
en los discursos de lo cotidiano
 
Que no hay dioses NO ni Virgen María
que no hay dioses NO que no hay no los hay
 
Y ay de nosotros que creemos en un dios que para crear tiene que ser despedazado
ay del ratón cazado por nuestro gato y de nuestro gato que juega a atraparlo y dejarlo ir para atraparlo de nuevo
ay de las mariposas y las abejas y el colibrí que cuando riegan el polen de las flores parece que es polvo de huesos lo que riegan
que cuando extraen la miel de las flores parece que es sangre humana la que extraen
que pareciera que les ha comenzado a brotar colmillos
 
Ay de los ríos que se pudren y nos dan de beber
de su sangre que es en realidad nuestra sangre y nos deleitan con su ruido
 
ay de nosotros que escuchamos a las fieras arrasar con todo
y al hongo y al desierto resultante de su fuego
 
Ay de los ejércitos que luchan y se arrastran entre el fango
y entierran a sus muertos y envenenan el aire con sus cuerpos
y el agua con sus sangres
echadas a perder
 
Ay de nosotros
que sólo creemos en nosotros como en un dios derramado
Ay de nosotros
que nacimos en tiempos de guerras y de masacres
que nacimos desnudos como todos los hombres y desarmados como todos los hombres
y desabrigados como casi todos los hombres
en el año de la muerte del hombre aquel que anunciaba los desastres
algunos años después de la primera gran guerra y de la segunda gran guerra y del tal Jesucristo
que ha llenado de cruces el interminable paisaje de la tierra
 
Ay de nosotros que nacimos entre los gritos de nuestra madre como es la costumbre
entre el ahogo y el llanto y bajo un golpe de luz y de sonidos e imágenes que no guardan ningún parecido
con la luz y los sonidos y las imágenes de las bombas y los paisajes de la guerra
 
Ay de nosotros que nacimos en el tiempo de la explosión de las estrellas y del nacimiento de los agujeros negros
en un tiempo en que las personas empequeñecen y empequeñecen aun cuando se piensa que no se puede ser más pequeño
que nacimos en medio de un sendero
angosto y sin forma y de piedras afiladas
que nacimos en un paisaje indescifrable porque sus partes están perdidas por el aire
o entre las ruinas de un paisaje lejano
porque ahí estaba la guerra en nuestros ojos recién utilizados
ahí estaba fragmentándolo todo
 
Que no hay dioses no
                                   que no hay no los hay
Share This