Presentamos seis poemas de Nadija Rebronja (pronunciado Nadia Rebroña 1982, Serbia) es poeta, ensayista y doctora en Literatura. Trabaja como profesora de literatura en la Universidad Estatal de Novi Pazar y ha sido investigadora en las Universidades de Viena (Austria) y Granada (España). Ha participado en diversas antologías y su poesía está traducida al inglés, al español, al italiano, al francés, al alemán, al polaco, al farsi, al turco, al macedonio y al esloveno. Ha participado en festivales de Poesía en Europa, Asia y America Latina. Ha publicado los siguientes libros: Danza por los mares (Ples morima, poesía; Novi Pazar, 2008) y El derviche o el hombre, la vida y la muerte (Derviš ili čovek, život i smrt, estudio crítico-literario; Belgrado, 2010), Alfa, Alef, Elif (poesía en Español, Granada, España, 2011), Flamenco utopía (Kraljevo, 2014, secunda edición Sarajevo 2016), Flamenco utopía (poesía en Español, México, 2017) y Borges’in Gozlerinden (poesía en Turco, Turkiya, 2018). Los poemas del libro Danza por los mares, los cuales fueron traducidos al italiano, sirvieron como inspiración para la composición de ocho piezas de música en el conservatorio Niccolo Piccini, en el 2016 en Bari; suites que luego fueron presentadas en varios conciertos en Italia, Dinamarka y Estados Unidos.


FLAMENCO UTOPÍA
yo no escribo poemas
solo escucho a las personas
y las ciudades
 
 
hicham, farmacéutico, en el patio de una casa morisca
 
en alguna otra ciudad
que también se llama granada
yo no me llamo hicham
y he muerto en tiempos de franco
mirando como acribillan a lorca
hacia la muerte me ha llevado por mano
la poetisa ar-rukaniya
me ha dicho que la llave para la vida
son los versos en las paredes de la alhambra
 
en esta ciudad
que también se llama granada
yo me llamo hicham
estoy sentado en el patio y leo
el libro con los versos de las paredes de la alhambra
no tengo miedo de las paredes
y tiro la llave para la vida
porque la forma del tiempo es un círculo
y yo siempre estoy en granada
y no importa
cómo me llamo
 
 
lorena, pintora, a la orilla del rio
 
recuerdo muy bien
mi pasado
en una gota
en el medio del océano
 
entonces era agua
tenía la forma de todo aquello
que abrazo en ese instante
 
cuando conocí al fuego
empecé a creer aún más
en los instantes
el pasado y el presente
han dejado de latir
o su sonido
se ha vuelto del todo mudo
 
beatris, poetisa del clan de los perroflautas
 
mis padres son
las praderas anchas
los adornos persas
los pueblos andaluces
las fuentes y las plazas
 
mi pasado son
los trenes de tolstoi
las hermanas de shakespeare
los sótanos de Borges
 
que a otras caras
las hagan de bronce
prefiero las hojas
a las historias
 
paolo y marcos, en la terraza, sobre historia moderna
 
uno hacia el otro,
marchaban sobre
el largo muro
dos hombres
o tal vez dos mujeres
el muro estaba
hecho de
libros
brazos de alguien
acontecimientos falsos
al final no se han encontrado
y no recuerdan
muy bien
el camino
 
clara para oscar, el pianista
 
caminas por el mundo
como encima de las teclas del piano
a veces tocas forte
a veces adagio
no puedes alcanzar el final del teclado
porque en realidad las teclas
están en tus zapatos
 
patricia, bailadora de flamenco
 
bailo
con los zapatos conquisto la tierra
en este lugar
construyo una utopía
mi espacio en el cual bailo
pertenece al mundo
nunca deja de ser
aquí encuentro artistas y muñecas
el cuadrado
escenario
la nave y en él un jardín
con las páginas delos libros perdidos
polvo de museo
piedra y arena
todas las puertas abiertas
 
bailo
el sonido borra
el ala de los cerros
 
(Traducido por Vuk Angjelinović y Vasco Franco)
 
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