Santa Rabia Magazine presenta cinco poemas de la talentosa María Agustina Martínez (1987, Mar del Plata, Bs. As. Argentina). Poeta emergente que define su voz de esta manera: “Siempre estuve signada por el valor a la palabra por la emoción que implica dar sentido y que el sentido transcienda lo imaginado. No hay una cronología de mis acciones sino el impulso que irrumpe para que todo cobre materialidad.  Escribir forma parte de un universo paralelo donde buceo entre episodios reales para darle un camino distinto y brindarle así una posibilidad a lo desconocido. Este compendio de poemas forma parte de la primera fase temática llamada Ideales rotos. La segunda recopilación estará destinada a la amistad y la familia, aunque todo puede tomar un camino inesperado.


Impulso abrazador
 
 
Ante las olas me arrojo,
ante lo imprevisto nado,
pero ante el primer miedo,
salto.
Mar a fondo escapo, sin importar la orilla.
La marea alta no distingue a quién moja,
solo se expande.
Me hundo pero la espuma emerge,
para distinguir los límites de lo 
inconmensurable.
 
 
Dicotomía
 
 
Anclé mi bandera en tu pecho,
todo se desmorona menos tu pelo, 
todo se disuelve menos tu recuerdo,
pero todas las conquistas se desarman en la arena.
Desenmascarando fantasmas nos perdemos 
en las victorias ajenas. 
Combato  sin razón sobre nubes de azúcar
me relamo las heridas.
La derrota es dulce
e incierta.
 
 
 
Evidencias
 
 
Tu duda me pertenece
Tu angustia me satisface
Tu ausencia me alimenta
Tu nostalgia me refleja
En el limbo de los recuerdos
naufrago hasta la orilla de tus sonidos
para danzar sobre el epílogo de tus certezas.
 
 
Despertar
 
 
Te revuelvo en mis recuerdos
aspiro tu distancia;
tu aroma ya no me pertenece
empujo tu sombra al mar
me ahogo de tu salitre,
sorbo a sorbo me alimento de tu ausencia,
me paraliza nadar sin rumbo,
aunque las olas me protegen de mis miedos
me detengo,
quiero caminar aunque no haga pie
insisto, las brazadas retornan
llego a la orilla,
me desmayo en la arena
abro los ojos,
un manto de estrellas me ilumina,
me abraza. 
¡Soy parte de la inmensidad que no domino!
 
 
Manifiesto
 
 
El mar no recibe tu sombra
empuña sus olas en defensa,
la luna no te ilumina
esquiva tu andar,
la lluvia no te moja
las gotas se contraen en tu piel,
el viento no te envuelve
solo te alborota,
tus días no amanecen
un manto gris inunda tu ventana,
¡El semáforo siempre en rojo!
No te permite avanzar,
ya no podes correr
solo tumbos sin saltar,
la música ya no suena
no podes bailar,
el agua no te sacia
ningún sorbo hace la diferencia,
las flores no tienen aroma
no las podes oler.
Ya no queda más,
que regresar a tu casa sin techo
a tu cama sin frazadas,
y a tus sueños sin develar.
 
 
Share This