Santa Rabia Magazine presenta textos del poeta peruano Luis Cruz (Lima, 1981). Es Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima y autor de los libros Tetrameron (Fondo de la Universidad de Lima, 2003); Lumen, Trilogía del Espíritu (Nido de Cuervos, 2007); Radio Futura, dentro de la Colección “Piedra y Sangre” (Lustra Editores, 2008) y Osario de Criaturas Perplejas (MiCielo Ediciones, 2014).

El sudario de cristal
Ya quizás Vallejo perdió la respuesta,
dos hombres quieren encontrarla
y para eso revientan los brazos de un ángel de Chagall,
Mientras otros raspan,
la saliva endurecida en la piedra Rossetta.
Valery busca sus lágrimas,
no encuentra esas escarchas de metano,
y para sentirse más humano se sienta
y toca con un organillero la procesión
en medio de la Santa Compaña
Una pareja busca su rostro perdido
en los maniquíes de una tienda en la Quinta Avenida,
entre los cristales rotos después de la algarada a la muerte negra,
la que cayó sobre Nueva York
y dejó en tensión los minutos antes del amanecer.
“Victimas”, eso pasa por la mente de Eguren
el mismo está sentado como una víctima,
en el borde del Volga,
procurándose versos con lo que llenarse el esófago.
Aquí, uno siempre está agazapado,
con este pequeño prisma que le robó a Verlaine,
(que a su vez fue una herencia de la princesa de Cleves),
siempre esperando el momento que uno pueda ser una fiera
y asaltar al último ser humano que camina por la noche,
y convertirse en sus pesadillas, y acompañarlo…
Ni Mishima, ni Otomo,
ellos que siempre dan una luz, que sus tintas son unos faros
ni ellos pueden sustraerse a este agujero negro
el mismo que hizo de Tokyo un fantasma,
que se apropia del alma de cada palabra
y las vuelve en sonidos secos, como mantis en su apocalipsis.
Heine y Hölderlin ríen en Baviera,
se sienten seguros mirando,
contemplando los restos de todos los demás,
aquellos que enloquecieron por la meningitis,
aquellos que corren por las laderas, mientras se están calcinando y esperan
el capítulo de alguna bienaventuranza.
Y sin embargo los pobres, los que siguen al Sur escapándose de ese eterno reflejo
que les enseña su negativo,
que les muestra su lado sepia,
Ellos están listos para escribir su propia ciencia ficción,
Están listos para construir a Bradbury o crear la réplica biomecánica de Philip Dick,
pero siempre alguien les pone la mano encima.
Lagervitz o quizás Waltari,
ellos están en continua creación de la onda en frío,
la que pone en sinestesia todos los versos,
la que después de recibir y enviar miles de golpes en la construcción de un poema
permite la histéresis en sus espíritus.
El final,
El mundo, el poema,
El verso, la palabra
El sonido
El pre-texto del sonido:
Es un sudario de cristal
(La Música del Hielo, 2015)
  
20.

“Usted no da tiempo,
A que se le eche de menos”
Y así se dobla una vida
como las cartas,
selladas para siempre con estampillas,
con sonrisas cosidas
con pedazos de cera cayendo
mientras la vela de la memoria
va en franco oscurecimiento.
Y otra vez la imagen de un desierto
regresa,
huesos de camellos y hombres
y la memoria rapaz sobre los despojos.
Otra vez aparece la sombra,
enquistada, sofocada
en la habitación
“No muevan nada,
El padre se apenaría mucho”
Mientras uno quiere preguntar:
¿qué se soporta mejor
el desorden,
o una brisa cálida, una caricia a medias?
Y cuando por fin duermo,
se duerme el último día
la última cara
y todo regresa en blanco
como los huesos entreabiertos.
(La Música del Hielo, 2015)
  
Almudena
Así es como los clásicos se desvanecen,
en el aroma denso de las aves marinas
o corriendo por siglos
dando rápidas rotaciones.
Amanece en los Campos Elíseos,
amanece con estruendo de incendios
con figuras paternas malheridas
en el portal de la casa,
mientras te dejas huir
entre los libros oxidados
 flotando
entre los senos de esta Venus,
agazapada entre las pieles de las cebras y los
antílopes
(eres sangre pagana escapando de sí)
¿Qué se hace con los deseos subterráneos?
exiguas respuestas,
como exiguas son las formas
muriendo contra la luz y la pared
en un grito sinfónico
con el aire partido
entre los poemas de Charles Simic
Ahora somos monstruos alejados de la juventud
una manzana que recuerda el pozo
donde todos nos hundimos
un espacio recorrido por las venas
que se nos antoja mares
Hiroshima buen amor,
el tren está por reventar el amanecer,
cae el cielo, otra vez el recuerdo se rompe
desgarra la cortina en pedazos,
y ellos se instalan en las heridas de siempre
(no, esta vez no hay sal que lamer)
El dormitorio dio un vuelco,
el amanecer ya invadió
así lo hacen la luz y todos sus elementos,
aparecen nuevos significados,
o quizás un corazón delator
para esta mantis hembra después del amor frenético
De todos los dedos que se aferran a la almohada
caen uno por uno los anillos y las uñas,
montículos que forman un agujero blanco
formidable,
lleno de dientes
fuerza pura atrayente
calcinando las imágenes en las paredes.
La Puerta del Sol
se hace fragmentos esta mañana
a 35 grados,
(no sé si bajo cero o encima de lo tolerable)
sigo las huellas, un río entre el dormitorio
y la espalda más cercana
mientras alguien quiere descifrar el acertijo
del sonido que hace Almudena al dormir
Variaciones al mediodía,
no hay cena, no hay almuerzo
todo es muy prosaico para entrar en la boca
sólo alimentan los minutos
la ceguera de la manada en las calles
es un pequeño rumor
que también alimenta
Ha vuelto el verano (¿o es un invierno muerto?)
(Ludopatías, 2015)
Las últimas disertaciones de un perro en el Imperio
(Roma – 83 dc; Sevilla – 1632; Londres – 1891; Berlin – 1944; Washington – 2024)

Un día el sol se tiñó,                            
simplemente se tiñó.
En el otro extremo,
alguien pisoteó, quizás acuchilló, o aplastó
el libro de los genes,
para siempre.
Ese día tomamos decisiones,
ya nada fue familiar,
todos los ojos eran abyectos,
las manos de caníbales,
deshojando lomos inocentes.
De arriba caía pan o fuego,
abajo un cráter, un muerto, un lecho
en medio la paz eterna.

(  )

Las canas apuntaron en mi lengua,
en la memoria se acumuló grafito, cenizas, escombros…
Victor Hugo, Cezanne, Toulousse-Lautrec, Picasso,
Lord Byron, Kerouac, Rimbaud, más y más miserables trataron de entender…
una pena: nunca pudieron.
Siempre a la sombra, agazapado,
también trepando muros,
buscando en lo alto cualquier cosa;
pero siempre allí
 donde el conocimiento,
cae como las gracias,
se hace polvo y se transforma:
En Pensamiento Verdadero.
(  )

Con el nuevo concepto entre las garras y los dientes,

(Y a Némesis como la niña maloliente y asustadiza
 que veo como juega con ustedes)
Presto a saltar,
en una nueva bruma, con  nuevos seres
“para ser el Defensor del Rin o el Martillo del Potomac”
pero antes,
entraré por última vez en la trastienda,
me veré petrificado
(Como en el nacimiento)
me diré adiós y escribiré con una pata:
quae salutat vos morietur
(Osario de Criaturas Perplejas, 2014)
  
Renacer por tercera vez (la paciencia del pez)
Debajo de los peces el nihilismo,
la anarquía de las rocas y la profunda sonrisa de una mujer.
En los años jóvenes, en el momento que las olas retuercen su alma,
seguía esperando que los peces escribieran en la superficie;
y si fuera poco el anhelo, siempre tenía pendiente una hoguera para mis dudas.
Las ciudades se mudaron,
sus caballos están sordos, los niños comen hierro
mientras se les cae la plata fundida por los agujeros en el estómago;
pero con todo eso sigo
con la paciencia de un pez…
Porque es lo único que se espera por sí mismo,
porque son las fórmulas que detienen los ríos,
porque son las tablas de la ley en escritura naciente
porque en sí misma contiene el secreto del movimiento perpetuo.
Pero al final, cuando se instaura el vacío,
“Vuelve el pez y su concavidad,
y el mundo renace por tercera vez”.

(Osario de Criaturas Perplejas, 2014)


LUIS CRUZ

Lima, Perú 1981. Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima, con maestría en Gestión del Conocimiento por la Universidad de León de España y administrador del blog cultural “Fundador de Supernovas”.Publicó los libros Tetrameron (Fondo de la Universidad de Lima, 2003); Lumen, Trilogía del Espíritu (Nido de Cuervos, 2007); Radio Futura, dentro de la Colección “Piedra y Sangre” (Lustra Editores, 2008) y Osario de Criaturas Perplejas (MiCielo Ediciones, 2014). Poemas suyos aparecen en las antologías: Poesía peruana actual “Mirando sobre el Heno” (Vallejo & Company Ediciones, Lima 2014); Plexo Perú Poesía y Gráfica Perú-Chile (Quimantú y Casa Azul, Valparaíso 2014); Muestra poética peruana en Guayaquil (El Quirófano Ediciones, Guayaquil 2013); Versolibrismo (Editorial Rio Negro, Lima 2013) Colaboró en los proyectos de poesía Revista Evohé 4 y5  (Lima,2000 y 2001); Tinta Seca (México,2001); Isla Negra (Italia,2006); Urbanotopía (Arequipa,2007) y Korad (La Habana, 2015) y también colabora con páginas de poesía y relatos de ciencia ficción.

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