Santa Rabia Magazine presenta 5 poemas inéditos de la poeta ecuatoriana Estefany Vaca (Quito, 1996). Graduada de la carrera de Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha participado en el festival de poesía internacional “Paralelo 0” y en revistas digitales. Forma parte de “La cofradía” (red de escritores) y del libro La flecha de Zenón, dieciséis ensayos sobre Kafka. Autora de Las ventanas del cuerpo (2018).
 
 
 
 
La palabra es plagio del mundo,
lo que escribo es plagio de lo que leo,
plagio con mi boca tu beso en otras bocas.
 
Plagio es cada latido del más antiguo,
los sueños de la noche son plagios del día,
débil plagio soy del niño que llevo profundo.
 
Los ojos ven siempre plagiando el mundo,
reverdece en plagio, cada tanto, la planta,
el fantasma plagio del vivo.
 
¿Cuál entonces es el sentido de ser auténtico?
 
Plagio es este poema seguramente de otro.
 
 
 
Retrato
 
Mujer que inevitablemente es ella misma
sin que el agua la lave y cambie.
 
Mujer cruzada de labios,
con sangre amarilla, transparente.
Pálida como una luz de la tarde
y mirando siempre a los árboles.
 
Mujer antigua expulsada de alguna fotografía,
que solo guarda en su memoria pájaros
y siempre le busca lugar a las preguntas.
 
Mujer que anhela ser solo humano
y hacer de sus lágrimas un columpio.
 
Mujer partida de las piedras
que ella mismo se ha lanzado
y ahora le pesan hacia dentro.
 
Mujer que no sabe ser mujer
y le gusta soñar con el color de las palabras.
 
 
Agua
 
Como las olas, las palabras
deslizándose juntas por
la arena y la garganta.
 
Envolviendo lo que tocan
para hacer un límite 
y atrapar el silencio
de las piedras y del aire.
 
Fluyendo por los cauces
desconocidos que aguardan
ser mojados y pronunciados.
 
Desvaneciendo lento
sus huellas del mundo
con la espuma, con la lengua.
 
Ola y palabra
agua latiendo.
 
 
Razones
 
Dios me hizo mujer,
quiero decir,
me hizo
con un pequeño taller
de humanos dentro.
 
Soy un conjunto de
células que, con suerte,
recuerdan su significado
y se estremecen.
 
Me dio un par de senos
pequeños que no
funcionan muy bien
de escudo.
 
Me hizo larga de piernas
y miedo, porque siempre
quiero topar
el cielo.
 
Dentro de mí, parece
que, sembró algo
profundo y oscuro
que se esconde.
 
Pienso:
pequeño sería el mundo
si fuera mi tarea usar ese taller
pero, gracias a dios,
lo mío solo es escribir.
 
 
Miedo a morir
 
Resulta que
la muerte del cuerpo
antecede a la del amor.
 
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