Santa Rabia Magazine presenta 2 poemas + 3 textos inéditos del poeta peruano Eduardo Saldaña (Trujillo,18 de octubre de 1995). Estudiante de quinto año de Educación Secundaria, mención Lengua y Literatura de la Universidad Nacional de Trujillo. En el 2017 obtuvo el primer puesto de la categoría poesía en el concurso de creación literaria “Rubén Darío”, organizados por estudiantes de la misma casa de estudios. Ha publicado la plaqueta: ―La comedia inútil (2020) bajo la editorial independiente, Paloma Ajena Editores. Recientemente, también ha publicado la “Antología de poetas jóvenes trujillanos- Generación pos 90” en formato virtual. Obtuvo el primer puesto de la categoría poesía, en la primera edición de los juegos florales 2019 “Homenaje a mercedes Ibäñez Rosazza” Tiene inéditos los poemarios “Una muerte no es suficiente” y “Sanatorio” Así mismo, está terminando su primera nouvelle: “esa mala memoria”
 
 
 

TU CORAZÓN GEMELO COMO UN PÁJARO EN TIERRA
(Vicente Aleixandre)  
 
A Lui
 
UN ángel se quiebra las alas en la lengua de tu sombra
      Lima- 4:37 pm /Plaza Italia
¿dónde está el s*l? dónde lo escondiste
tras el incendio de tu lágrima fértil derramada por las alcantarillas
como en un útero prestado
hasta excitar el jadeo de los muslos temblorosos y cansados.
Domesticando placebos y
                               escupiendo exaltaciones volátiles.
¿quién igualará el goce de tu vientre
                   para hacer inmortal a la flor?
Mientras el alcohol empieza a aligerarnos los pasos
y somos arrastrados contra
pasadi S.O.S de la locura entre hambre y sudor
debo reconocer que aprendí a hallarme desnudo y casto en la cosmografía
                 de los vidrios rotos que hay en tus ojos
                            cuando me dijiste que todos somos nuestro propio oasis
para la sed que jamás saciaremos.
 
Que existe un ballet de flores cadavéricas esperando la carne que nos resta
y en tu mirada alucinógena entendí que nunca más volveré
a cumplir 4 años.
 Sabes que a tu lado siempre seré un malabarista de emociones
con los pies muti/lados
una chica convertida en sal por querer regresar al lugar donde fue concebida
una escena del crimen sin huellas digitales
un espantapájaros disléxico tratando de terminar
          lo que alguna vez empezó expulsado del colegio
                                                                                                          y no ha podido
                  porque lo único que he escrito bien son las líneas de mis manos.
 
Pero tú, niño epiléptico me resguardas de los milagros
                                                           exhalados durante 3 horas
recitando los cantos de Pound a los lagartos
que lamen en su paso
                     a la pista
hasta helarnos la sangre.
tatuando música sobre paredes craneanas
                                              descansando en la yerba
embriagándonos a pesar de las úlceras abdominales
pensando en los trópicos y en el
                         viejo excéntrico que nos bendice desde algún lupanar celestial
pensando en la belleza insoportable que hay
en este dédalo armónico
sangrando desde los pies, como alacranes perversos y suicidas.
Pero ya basta
antes de la cena, prometo degollar mi memoria tan mala
ver tu descenso en sacrificio colateral
y da_te este ve_so pa_a que acab_s con el m_ndo
porque yo no quiero estar cerca del madero
y recién decir cuánto te quise.
 
 
EL SUEÑO QUE DIVIDE SIN RENCOR A SUS AMANTES, AL SUDOR SIN PECADO, AL HORNO SIN FUEGO.
(Derek Walcott)
 
 

LA geografía humana de los espasmos
               empieza desde tu himeneo consolador
hasta mi lengua de gacela herida, saboreando ese hoy(.) salado, donde comprendí
tras el acto de nuestros cuerpos y su tacto equilibrado
     entre un jadeo líquido y violentamente atigrado,
que jamás, miles de niños esquizofrénicos serán adoptados por tu vientre
 
(2 psicóticos tocándose en la oscuridad nombraban planetas a los lunares del otro)
 
Encerré mis últimas aspiraciones en tu cajetilla de cigarrillos a medio usar
pero ya no te preocupes por mí
          las anfetaminas solo son calcomanías de colores sin fecha de vencimiento
mientras huyo de tu imagen fotografiada en todos los anuncios de publicidad
          llegando donde las aceras malgastadas de mi barriada
contemplando el rubor de los chiquillos
         que alinean su aliento con bolsas de terocal
y me pasan la voz aunque saben que no puedo entrar a su edén sodomizado
   yo solo entiendo de sentimientos puros
pero quisiera junto a ellos tener visiones sin depender de tus muslos.
 
Oh Galatea virgen engendrando confesiones obscenas
            un fauno ardía en ti como el árbol del monte Sinaí
humedeciendo el paladar de las bestias filántropas dormidas bajo mi sexo.
Es tarde, mi casa ahora lubrica escombros tras tus últimas palabras
   desde entonces habito en los muros de un grito
y todo ha sido en vano
los estados etílicos solo personificaron mi demencia más huraña
     es contigo con quien me enfrento en la jornada de la musa insomne
por eso que arrojé mi corazón como un kamikaze
             hacia los postes con orina y allí también estabas
¿qué dioses caníbales fotografiaran mi caída como el último beso de un suicida?       
   las hadas se convirtieron en moscas celestes desde entonces
ya no me sirve la fe
  solo creo en el sol como un clítoris recreando la castidad de los decapitados
y yo, tengo los brazos y las piernas para sostenerte
                                   en cualquier catre alquilado
porque he de volver al lugar del crimen como un mesías predicando su propia muerte.
 
(De, Una muerte no es suficiente)
 
 
A QUIEN ME PREGUNTA CUÁNTOS AMORES HE TENIDO, LE RESPONDO QUE MIRE EN LOS BOSQUES PARA VER, EN CUÁNTAS TRAMPAS HA QUEDADO MI PELO.
(Alda Merini)
 
 
MI infancia secuestrada y desnuda como un chiquillo
perdido en el parque
yo no sé llorar sin dejar de reconocer esas manos ásperas
sacándome la blusa dentro del armario
monstruo espejo monstruo sanguíneo monstruo paterno
monstruo apellido que abortaré algún día
cuando dé a luz un hijo que nazca con los signos
cardíacos a destiempo.
 
Luego de pronunciar mi primera palabra
descubrí que solo fui una excusa para reparar
un matrimonio fallido.
 
En el colegio los maestros empezaron a aprenderse mi nombre
cuando usé la falda más corta
y los chicos decían que se casarían conmigo
mirándome debajo de los ojos.
 
Jamás quise ser una princesa
pero aprendí a mentir sin faltas ortográficas
y tuve 7 nomos bailando en mi cien
que me hacían soñar sin recetas médicas.
Me acuerdo de mi hogar,
al medio día solo almorzábamos tres mujeres:
 
mi madre mi hermana fallecida hasta que se vaya de casa
o encuentre empleo
y Gabriela que soy yo pero que a veces es mi madre
solo que unos cuantos amantes menos.
 
A los 13 comparé mis caderas con las ella
y entendí que también hablaría de la adolescencia
como una fiesta a la que nadie nos ha invitado
si me rompiera los huesos
al parirme a mí misma.
 
  (De, Una muerte no es suficiente)
 
 
  ahora padre incendia su palabra sobre los campos de mi memoria
 
Yo era el único súbdito que le quedaba a su locura.
(ROQUE DALTON)
 
estoy condenado a cumplir los años
                  que tuviste que abandonar el día que nací.
profeta dormido bajo un crematorio de nubes,
             aquí está la semilla que dejaste extraviarse
           como una oración mal aprendida
aquí está el Ícaro, de cuya garganta nace un sol
                 cada vez que intenta hablarte.
 — ¿Me oirás cuando envejezcas y las inyecciones no te alivien? —
yo soy el sucesor de tus gestos agónicos y rebeldes
soy tu eco.
¿por qué me abandonaste cuando mi primera reflejo
fue decir tu nombre?
¿por qué mi grito se oye como tus reclamos?
¿por qué sacrificaste al cordero sin esperar ningún milagro?
 
  sé jamás podré descubrir la razón
que nos hizo parecemos tanto,
ahora que miro al suelo
             en actitud desfallecida
y descubro tu mano pidiendo auxilio,
                          escarbando la tierra
                                     sé también que yo, soy toda la tierra.
 
(De, La Comedia Inútil)
 
 
vals nocturno.

En nuestro propio territorio nos movíamos
súbitos y veloces.
(SAMUS HEANEY)
 
nadie descubrió nuestras zapatillas lanzadas sobre los cables eléctricos
nuestro lenguaje mal abreviado, violento e impulsivo
que no supimos domesticar, sin antes empezar el viaje
nuestro sudor absorbiendo ese aire metafísico del desamparo,
(buscando un país inocente,
donde la estrella no nos cortase los labios resecos, con su filo)
nuestra fugacidad en los sentidos
repartidos igual que documentos de identidad entre los no nacidos
para una bandada de pájaros con blue jeans que deseaban
desesperadamente ser siempre jóvenes.
nuestra botella descartable que sorbo a sorbo
cumplía cualquier deseo.
nuestras primeas ilusiones
en medio de la copulación de estatuas y árboles que jamás serán violines
nuestra mirada felina cuando alguien nos decía
que seríamos las victimas del mito
destinados a masticar una humillación pública,
entre hoteles de mala muerte y esa confesión de los semáforos
como cancerberos melancólicos.
corriendo por los túneles antes de que la madrugada
nos hiciera arrepentirnos
hasta que Sodoma resplandeciera en nuestros miembros.
oh muchachos
cuánto tiempo ha pasado
desde que prometimos no volver a mirar hacia atrás,
y supimos que estábamos jodidos
frente a tantas horas mal consumidas.
oh muchachos
al final perdimos el reino
donde alguna vez fuimos arcángeles huyendo de las farmacias
tocando fondo, más allá del ensueño sangrante,
ahora solo nos queda como testigo la experiencia
y esta danza de ataúdes para una fosa comunal
donde seremos enterrados boca abajo
personificando nuestra única fuerza:
la mala memoria.
 
(De, La Comedia Inútil)
 
 
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